JEAN LURÇAT
Dos tapices en el Museo de Arte Contemporáneo
por Gonzalo Arqueros y Françoise de Loisy

En el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) se encuentran, desde mediados de la década del cincuenta, dos tapices del artista francés Jean Lurçat (1892-1966). Lurçat nació en la ciudad de Bruyéres dans les Vosgues (región francesa de Grand Est), en el seno de una familia de origen español. Fue pintor, escritor, ceramista y maestro tejedor, inventor de la “técnica del cartón numerado” para la elaboración de tapices. Inició sus estudios de arte en Nancy con el pintor, dibujante y grabador Bernard Naudin (1876-1946).

Aunque se formó en la tradición del arte abstracto nunca abandonó la figuración. En París hacia 1920 aprendió la técnica de tejer tapices, los que expuso por primera vez en 1921 en el “Salón de los independientes”. En ese periodo trabajó también en decorados escenográficos y vestuario para el teatro, al tiempo que elaboraba tapices y pintaba. Participó en exposiciones junto a Raoul Dufy y Marcoussis, y en 1932 junto a Matisse, Picasso, Derain y Dufy en la exposición Selections en Nueva York. En 1936 su obra fue tejida por la Manufacture Royale des Gobelins y en 1938 el maestro tejedor Francois Tabard puso a su disposición su taller en la ciudad de Aubusson (centro tradicional de la tapicería figurativa), para el desarrollo de nuevas búsquedas en el campo del arte textil. Lurçat desarrolló entonces una técnica original para los tapices llamada “del cartón numerado”, modificó el punto y ajustó la gama tonal.

 

Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, Lurçat se unió a la resistencia comunista francesa, mas no abandonó la pintura ni dejó de elaborar composiciones para tapices. Después de la guerra vino el periodo de mayor actividad, desarrollo y expansión de su obra. Publicó libros sobre arte textil y viajó realizando conferencias y exposiciones en Latinoamérica, Asia y China.  De este periodo, data su exposición en el MAC (1954) y de poco después (1956), el tapiz Le Chant Général (4 × 12 m) en homenaje al poema de Pablo Neruda. En 1961 Jean Lurçat fundó en Lausanne el “Centro Internacional de la Tapicería Antigua y Moderna”, que dio paso a la “Primera Bienal Internacional de Tapicería Contemporánea”. En este contexto, Lurçat contribuyó con la renovación del textil a través de un planteamiento inédito que se sintetiza en tres ejes fundamentales: “el tapiz sale del muro”, “el tapiz vuelve al muro”, “el tapiz como instalación”. “Consolida de este modo la autonomía formal del textil, hasta entonces siempre supeditado a la arquitectura y colgado o adosado al muro. Promueve la innovación en los materiales, texturas y dimensiones hasta lograr la autonomía del medio.”[i] Durante los años siguientes y a pesar de su salud fragilizada por la edad, Jean Lurçat continuó viajando y trabajando profusamente hasta su muerte en 1966. Los dos tapices que posee la colección del MAC fueron expuestos en la muestra que el museo realizó entre 1954 y 1955.

 

En el tapiz C’est L’aube, el breve poema, especie de Haiku, tejido a modo de cartela en la parte inferior izquierda de la composición, advierte sobre el sentido alegórico de la obra, dice: “Comme la chouette je/veille sur la nuit/une chenille monte/ à l’assaut c’est l’aube” (Como la lechuza yo/ velo sobre la noche/una oruga sube/al asalto está el alba.)

 

La composición ascendente desarrolla diversas figuras: el árbol en primer plano y más atrás la arquitectura con los muros de piedra, las molduras, las ventanas, los techos y las torrecillas;  la nube, la lluvia y los murciélagos, la araña que teje su tela, la oruga que sube por la rama y en el interior la vela encendida sobre la mesa. Todo culmina en el extremo superior donde vemos la gran lechuza posada sobre una veleta que indica los cuatro puntos cardinales. Las nubes se han abierto para dejar ver el cielo nocturno con estrellas rutilantes incrustadas en la altura. Los animales y las plantas constituyen motivos relevantes en el arte de Lurçat, autor de un estudio acerca del repertorio animalístico en la tapicería medieval e ilustrador de una “geografía animal”[ii]. La lechuza que preside la composición desde el centro de los puntos cardinales, se hace compañera de los desvelos del poeta, cuya vigilia nocturna le permite entrar en comunicación con el cosmos, que vemos representado en el fondo del tapiz, lleno de estrellas y de nubes, con los murciélagos y el follaje.

 

En su obra Geografía Animal (1948), Lurçat escribe: “Soy de algodón como la noche… vigilo sobre la torre los gallineros… El hombre está cegado y sordo ante las riquezas de la noche. Las estrellas son miles de soles más intensos que aquellos del medio día.”

 

Por otra parte, la obra Le bouc empetre, Chivo o Macho cabrío enredado, es un ejemplo del protagonismo plástico y simbólico que los animales y las plantas tienen en su obra. Tanto en libros ilustrados como en diversas pinturas y tapices, Lurçat creó una iconografía propia que tiene como fuente la representación y los relatos de animales en diversas tradiciones, primitivas, medievales y modernas, occidentales y orientales. Ya hemos visto en la pieza C’est L’aube, el protagonismo que tienen la lechuza, los murciélagos, la oruga y la araña, lo mismo que las plantas y las manifestaciones de la naturaleza, como las nubes, la lluvia, el cielo y la noche, cuyo desarrollo iconográfico organiza y da sentido a la composición.

 

El motivo del chivo o del macho cabrío saltador se encuentra en varios tapices de Jean Lurçat de la misma época, de principios de los años cincuenta del siglo XX, por ejemplo en Esperanza (300 x 725 cm) conservada en el Museo de Angers. En esta gran sarga sobre fondo verde, Lurçat pone en escena a los vegetales y a los animales, uno de ellos el macho cabrío, atravesando una especie de “ventana-puerta” con sus patas traseras escondidas tras los vegetales. Otros dos tapices Fuego de Noche (119 x 175 cm) y Noche de Walpurgis[iii] (153 x 200 cm) presentan al animal en su totalidad y son muy próximos al macho cabrío enredado en el arbusto –o saliendo de entre los arbustos- de la pieza del MAC. En Noche de Walpurgis, el macho se ubica armónicamente en el centro de un sol y en Fuego de Noche se presenta tejido en rojos y ensangrentado. Así, en las obras de Jean Lurçat vemos sintetizado el simbolismo del macho cabrío tomado de diversas tradiciones. Asociado con el sol y el fuego, es el Aries zodiacal “que corresponde a la ascensión del sol, al tránsito del frío al calor, de la sombra a la luz”[iv]. Fiel compañero del dios Dioniso, el macho cabrío es un animal sacrificial que también se asocia con la higuera salvaje y con la vid[v]. En la imaginería cristiana representa casi siempre a Satán presidiendo el Sabbat en la forma de macho cabrío (Chevalier pág. 224). Santo y divino para unos, satánico para otros el macho cabrío es un animal trágico, es decir, sacrificial, que simboliza la fuerza del impulso vital, a la vez generoso y fácilmente corruptible.

 

En esta obra la figura del animal es elaborada en una gama cálida de rojos, en el acto de saltar o correr, pero con las patas delanteras y traseras juntas. Enredado o detenido entre ramas de hojas verdes, presumiblemente de higuera salvaje, también parece flotar en el espacio azul oscuro y profundo en el que se destacan las estrellas, sugiriendo el cosmos. Esta iconografía cósmica nos recuerda cómo Lurçat propone una armonía entre los reinos, vegetal, animal, mineral y humano. En la horizontalidad del motivo vegetal, en las ramas que la subrayan, atravesando la composición a lo ancho y sosteniendo la figura del animal, se sugiere que su forma se despliega al mismo tiempo en el espacio real y en el espacio imaginario. En este sentido, el Aries zodiacal o el carnero dionisiaco “enredado” en el follaje, flota como un emblema de la naturaleza, al tiempo que actualiza la tradición iconográfica universal que le ha representado. z

** Este texto fue publicado originalmente como fichas razonadas en VV.AA. Catálogo razonado Colección MAC. Santiago: MAC, Facultad de Artes, Universidad de Chile, 2017. Una versión on-line de esta publicación la puedes revisar aquí.

 

Para seguir leyendo sobre Jean Lurçat:

Jean Lurçat. Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile, Diciembre 1954 – Enero 1955. Nº 15.

Jean Lurçat. Museo de Bellas Artes. Santiago: Marzo 1955.

Françoise de Loisy, Véronique Boidard, Nicolas Coutant, Tissages d’ateliers/Tissages d’artistes : dix ans d’enrichissement des collections du musée Jean Lurçat et de la tapisserie contemporaine (1994-2004), Angers, musées, 2004.

 

[i] Laura Colina Tejeda y  Alberto Chinchón Espino, El empleo del textil en el arte: aproximaciones a una taxonomía. En Espacio, tiempo y Forma, Serie V, Historia Contemporánea, t. 24, 2012 págs. 179-194. https://www.google.cl/webhp?sourceid=chrome-instant&ion=1&espv=2&ie=UTF-8#q=laura+de+la+colina+tejeda+aproximaciones visitada el 25 de agosto de 2015, 16:00 pm.

[ii] Véase: Jean Lurçat, Le Travail dans la Tapisserie du Moyen Age, Genève, Pierre Cailler, 1947. Jean Lurçat, Le Bestiaire de la Tapisserie du Moyen Age, Genève, Pierre Cailler, 1947. Jean Lurçat, Tapisserie française, Paris, Bordas, 1947. Jean Lurçat Géographie animale, 1948 (poèmes et illustrations de Jean Lurçat).

[iii] Fiesta pagana europea que conmemora la llegada de la primavera.

[iv] Jean Chevalier, Diccionario de los Símbolos pp. 69-70.

[v] Walter F. Otto Dioniso. Mito y culto, 2001, Ediciones Siruela S. A., p. 124.

Para citar esta crónica:

Arqueros, Gonzalo. “Dos tapices de Jean Lurçat en el Museo de Arte Contemporáneo”, consultado  [incluir fecha]

https://www.cronicastextiles.com/jeanlurcat

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